¿Por qué México importa jarabe de maíz de alta fructosa y exporta azúc

¿Por qué México importa jarabe de maíz de alta fructosa y exporta azúcar?

A primera vista, parece contradictorio que México, uno de los principales productores de azúcar de caña, exporte parte de su producción mientras importa grandes cantidades de jarabe de maíz de alta fructosa. Sin embargo, ambos
movimientos responden a una combinación de factores económicos, industriales, comerciales y logísticos.

México no importa jarabe de maíz de alta fructosa porque carezca de azúcar, ni exporta azúcar porque no exista demanda interna. Lo que ocurre es que los dos ingredientes participan en mercados relacionados, pero no idénticos. Su precio, presentación, disponibilidad, uso industrial y acceso a los mercados internacionales pueden hacer que ciertas empresas prefieran importar jarabe mientras los ingenios mexicanos buscan vender sus excedentes de azúcar en el exterior.

Dos endulzantes con características diferentes

El azúcar de mesa o sacarosa producida en México procede principalmente de la caña de azúcar. Después de la cosecha, la caña se lleva al ingenio, donde se extrae su jugo y se somete a procesos de clarificación, evaporación, cristalización y centrifugación. El producto final puede comercializarse como azúcar estándar, refinada, blanca especial, mascabado u otras presentaciones.

El jarabe de maíz de alta fructosa se obtiene a partir del almidón de maíz. Mediante procesos enzimáticos, parte de la glucosa se transforma en fructosa. De acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, las formulaciones más comunes contienen aproximadamente 42% o 55% de fructosa; el resto está compuesto principalmente por glucosa y agua. La formulación de 55% se utiliza con frecuencia en bebidas, mientras que la de 42% puede emplearse en productos de panificación, alimentos procesados y otras aplicaciones industriales
(FDA, 2023).

El precio es uno de los principales factores

La explicación más importante suele encontrarse en la relación de precios. Para un fabricante de bebidas o alimentos, la decisión entre utilizar azúcar de caña o jarabe de maíz de alta fructosa no depende solamente del sabor. También se consideran el precio por unidad de poder endulzante, los gastos de transporte, la disponibilidad, las condiciones de almacenamiento, el tipo de cambio y los contratos firmados con proveedores.

Durante ciertos periodos, el jarabe importado de Estados Unidos ha resultado más económico que el azúcar disponible en el mercado mexicano. El informe semestral del Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicado en diciembre de 2025 señala que, en el ciclo comercial 2024/25, el jarabe de maíz de alta fructosa era
atractivo para algunos compradores debido a su menor precio frente al azúcar mexicana.

Estados Unidos cuenta con una gran industria maicera

La cercanía con Estados Unidos también es fundamental. Este país tiene una industria de maíz de gran escala, acompañada por infraestructura especializada para transformar el grano en almidones, glucosa, dextrosa y jarabe de maíz de alta fructosa.

Su capacidad productiva, sus redes ferroviarias y carreteras, y la integración de las cadenas de suministro de América del Norte permiten enviar jarabe a México en grandes volúmenes. La proximidad reduce los tiempos y costos de transporte, especialmente para plantas de alimentos y bebidas ubicadas en el centro y norte del país.

Las reglas de Estados Unidos

Estados Unidos es históricamente uno de los destinos más importantes para el azúcar mexicana. Su mercado azucarero opera bajo políticas que administran la oferta interna y las importaciones, por lo que sus precios pueden ser superiores a los del mercado mundial.

No obstante, México no puede enviar cualquier cantidad ni cualquier tipo de azúcar sin considerar las reglas comerciales vigentes. Desde 2014, el comercio bilateral está sujeto a acuerdos de suspensión relacionados con investigaciones estadounidenses sobre subsidios y prácticas de precios. Estos acuerdos fueron modificados en 2017 y establecen condiciones sobre volúmenes, precios mínimos y características del azúcar exportada.

La cantidad que México puede enviar se determina a partir de las necesidades calculadas por Estados Unidos. Por ello, el acceso preferencial es valioso, pero variable. Cuando la cuota estadounidense es menor que el excedente mexicano, parte del azúcar puede dirigirse al mercado mundial, generalmente a precios menos favorables, o permanecer temporalmente en inventarios.

El informe del USDA de 2025 señala que la reducción de la cuota estadounidense y la acumulación de existencias llevaron a México a destinar una proporción mayor de sus exportaciones a otros mercados durante el ciclo 2024/25.

Mientras aumentó la importación de jarabe, el azúcar mexicana perdió espacio

La apertura comercial modificó profundamente el mercado mexicano de endulzantes. Antes de la liberalización prevista en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, las importaciones mexicanas de jarabe de maíz de alta fructosa procedente de Estados Unidos eran reducidas. Sin embargo, después de que el comercio bilateral de endulzantes quedó libre de aranceles y cuotas en 2008, su entrada al país aumentó de manera importante.

De acuerdo con el Servicio de Investigación Económica del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, durante los ciclos fiscales 2012-2014, las exportaciones estadounidenses de jarabe de maíz de alta fructosa hacia México promediaron aproximadamente 942 mil toneladas anuales. Su participación dentro del mercado mexicano de azúcar y jarabe pasó de alrededor de 9% entre 2005 y 2007 a 25% entre 2012 y 2014.

Esta expansión ocurrió principalmente porque el jarabe estadounidense resultaba competitivo en precio, obtuvo una mayor aceptación entre los fabricantes de bebidas y alimentos procesados y pudo ingresar con mayor facilidad al mercado mexicano. A medida que algunas industrias sustituyeron una parte del azúcar por jarabe de maíz
de alta fructosa, disminuyó el espacio disponible para el azúcar nacional dentro de ciertos segmentos industriales.

La tendencia se ha mantenido en términos generales, aunque con variaciones entre ciclos. Para 2024/25, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó que México importó alrededor de 1.12 millones de toneladas de jarabe de maíz de alta fructosa en base seca, una cantidad superior al promedio de 942 mil toneladas registrado entre 2012 y 2014. Para 2025/26, la estimación se mantuvo cerca de 1.10 millones de toneladas (USDA Foreign Agricultural Service, 2026).

Las exportaciones de azúcar de caña hacia Estados Unidos han disminuido

Entre 2012 y 2014, Estados Unidos importó desde México un promedio cercano a 1.5 millones de toneladas anuales de azúcar. En contraste, durante 2024/25, México tuvo asignado un volumen de aproximadamente 450 mil toneladas para ese mercado. Para 2025/26, la cuota inicial se redujo a cerca de 199 mil toneladas, 56% menos que en el ciclo anterior, de acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Los datos parciales muestran esta contracción con mayor claridad: entre octubre de 2025 y febrero de 2026, México exportó alrededor de 76 mil toneladas de azúcar a Estados Unidos, 42.6% menos que las casi 133 mil toneladas enviadas durante el mismo periodo del ciclo anterior.

Esto no significa que todas las exportaciones mexicanas de azúcar hayan caído en la misma proporción. Cuando se reduce el acceso al mercado estadounidense, México puede destinar sus excedentes a otros países. De hecho, las exportaciones totales repuntaron de aproximadamente 478 mil toneladas en 2023/24 a poco más de un millón en 2024/25, debido a la necesidad de colocar inventarios acumulados y evitar una mayor caída del precio nacional.

El problema es que vender azúcar en el mercado mundial suele ser menos favorable que hacerlo en Estados Unidos, donde los precios pueden ser más altos.

Por ello, aunque México continúe exportando cantidades considerables, la disminución de los envíos al mercado estadounidense representa un reto económico para productores e ingenios.

La sustitución interna genera más azúcar disponible para exportar

El aumento en el uso de jarabe de maíz de alta fructosa puede tener un efecto indirecto sobre las exportaciones de azúcar. Cuando una fábrica reemplaza parte del azúcar de caña por jarabe importado, reduce sus compras de azúcar nacional.

Si la producción cañera se mantiene, una mayor cantidad de azúcar queda disponible para almacenarse o exportarse.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos ya había identificado esta relación: una mayor utilización de jarabe en México reduce la demanda industrial de azúcar y genera excedentes exportables. Sin embargo, actualmente la capacidad para colocar esos excedentes en Estados Unidos se encuentra limitada por los acuerdos comerciales y las cuotas calculadas para cada ciclo.

Así se genera una presión doble para el sector azucarero mexicano: por un lado, el jarabe importado ocupa una parte del mercado nacional; por otro, el acceso del azúcar mexicana a su principal mercado de exportación puede reducirse. Cuando los excedentes deben enviarse a otros países a precios internacionales menos favorables, también puede aumentar la presión sobre los ingresos de ingenios y productores de caña.

Elegir jarabe no significa elegir una calidad superior

La decisión de algunas industrias de utilizar jarabe de maíz de alta fructosa no significa que este ingrediente tenga una calidad superior a la del azúcar de caña. La calidad de un ingrediente depende del cumplimiento de especificaciones sanitarias, técnicas y comerciales, pero su elección dentro de una fábrica responde principalmente al costo, la funcionalidad y las características del proceso productivo.

En determinados periodos, el jarabe importado ha resultado más barato que el azúcar mexicana. Además, como se comercializa en forma líquida, puede bombearse, almacenarse en tanques y dosificarse directamente en líneas diseñadas para producir bebidas y otros alimentos líquidos. Esto puede reducir algunas operaciones, como la disolución de los cristales de azúcar.

Sin embargo, estas ventajas son económicas y operativas, no pruebas de una mayor calidad. El azúcar de caña posee propiedades valiosas para la elaboración de alimentos: permite controlar la estructura, el volumen, la textura, la cristalización, el color y el sabor de numerosos productos.

El jarabe tampoco es necesariamente adecuado para sustituir al azúcar en todas las recetas. Una empresa debe evaluar su poder endulzante, contenido de agua, comportamiento durante el calentamiento, efecto sobre la textura, vida útil y compatibilidad con los demás ingredientes. En algunos productos, cambiar de azúcar a jarabe exige modificar la fórmula y los equipos.

Un desequilibrio relevante para la industria mexicana

La coexistencia de importaciones de jarabe y exportaciones de azúcar forma parte de un mercado regional integrado, pero tiene consecuencias para la cadena productiva mexicana. El país recibe regularmente grandes cantidades de un endulzante elaborado principalmente con maíz estadounidense, mientras una parte de su azúcar de caña debe buscar compradores fuera del mercado nacional.

Este fenómeno no implica que el azúcar mexicana carezca de calidad o demanda.

Refleja que las industrias compradoras responden a precios, contratos, infraestructura y condiciones comerciales, mientras los ingenios necesitan exportar los volúmenes que no pueden colocar internamente.

La pregunta central es qué condiciones han permitido que el jarabe importado gane participación en México y cómo ese desplazamiento afecta la comercialización del azúcar de caña, los ingresos de los productores y la competitividad de una actividad agroindustrial profundamente vinculada con numerosas comunidades rurales.

Bibliografía
Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. (2023, 4 de enero). High fructose corn syrup questions and answers. U.S. Food and Drug Administration. 

https://www.fda.gov/food/food-additives-petitions/high-fructose-corn-syrup-questions-and-answers

Secretaría de Economía. (s. f.). Fructosa sólida y jarabe de fructosa: intercambio comercial, importaciones y exportaciones. Data México. https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/product/solid-fructose-and-fructose-syrup-not-containing-added-flavoring-or-coloring-containing-fructose-on-the-dry-50-by-weight-excl-chemically-pure-fructose-and-invert-sugar

U.S. Department of Agriculture, Economic Research Service. (2026). Sugar and sweeteners yearbook tables.
https://www.ers.usda.gov/data-products/sugar-and-sweeteners-yearbook-tables

 

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