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Hablemos de azucar - ¿Por qué la obesidad aumenta si el consumo de azúcar de caña disminuye?
Alimentación, Azúcar

¿Por qué la obesidad aumenta si el consumo de azúcar de caña disminuye?

En los últimos años, el consumo de azúcar de caña ha mostrado una reducción en algunos países, impulsada por cambios en preferencias de los consumidores, reformulación de productos y políticas de etiquetado. Sin embargo, al mismo tiempo, los datos globales indican que la obesidad continúa aumentando. Esta contradicción ha llevado a preguntarse por qué sucede esto, y la respuesta está en que se trata de un fenómeno multifactorial, influido por muchos elementos más allá de un solo ingrediente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la prevalencia mundial de obesidad se ha incrementado de forma sostenida en las últimas décadas, lo que refleja cambios amplios en el sistema alimentario y en los estilos de vida contemporáneos (WHO, 2024).

El azúcar es solo una parte del sistema alimentario

El azúcar de caña es un ingrediente específico dentro de la alimentación cotidiana, pero la dieta moderna está compuesta por una gran variedad de productos con diferentes combinaciones de ingredientes. Por esta razón, aunque en algunos países se ha observado una reducción en el consumo de azúcar, esto no siempre implica que el consumo total de energía disminuya de manera automática.

En muchos casos, cuando las personas dejan de elegir productos con azúcar añadida, suelen reemplazarlos por otras opciones elaboradas industrialmente que pueden incluir harinas refinadas, grasas añadidas u otros componentes que también aportan energía en cantidades similares. Esto significa que el cambio no siempre se traduce en una alimentación más equilibrada, sino en una sustitución dentro del mismo entorno de productos altamente procesados.

Por ello, enfocar toda la conversación únicamente en el azúcar puede ofrecer una visión limitada. Especialistas recomiendan observar el patrón general de alimentación, priorizando variedad, alimentos frescos o mínimamente procesados y elecciones sostenibles en el día a día, en lugar de centrar la atención en un solo ingrediente aislado.

El aumento de alimentos ultraprocesados

Uno de los factores más relevantes en los patrones actuales de alimentación es el crecimiento sostenido del consumo de alimentos ultraprocesados. Estos productos se caracterizan por su alto nivel de transformación industrial y por estar elaborados a partir de múltiples ingredientes, entre ellos saborizantes, emulsificantes, conservadores u otros componentes que se utilizan para modificar
textura, sabor o duración. Su formulación suele estar diseñada para ofrecer practicidad, disponibilidad inmediata y una experiencia sensorial atractiva.

Investigaciones recientes señalan que el consumo global de ultraprocesados ha aumentado de forma importante en las últimas décadas, especialmente debido a su conveniencia, su fácil acceso y su fuerte presencia en la vida cotidiana (Zhou et al., 2025). En muchos contextos urbanos, estos productos se han convertido en opciones frecuentes porque requieren poco tiempo de preparación y se encuentran ampliamente distribuidos en tiendas, supermercados y plataformas de entrega.

Además, incluso cuando algunos ultraprocesados contienen menos azúcar que versiones anteriores, esto no significa necesariamente que se trate de opciones más equilibradas. En general, estos productos pueden incluir combinaciones de harinas
refinadas, grasas añadidas y otros ingredientes que mantienen un aporte energético elevado, así como una menor presencia de alimentos frescos.

Otro aspecto importante es que el aumento de ultraprocesados suele desplazar el consumo de alimentos mínimamente procesados, como frutas, verduras, leguminosas o preparaciones caseras. Este cambio gradual en la dieta refleja una transformación más amplia del sistema alimentario moderno, donde la disponibilidad y la practicidad influyen fuertemente en las elecciones diarias.

Por ello, especialistas y organismos internacionales recomiendan observar la alimentación en su conjunto, priorizando patrones variados y basados en alimentos frescos o mínimamente procesados siempre que sea posible, en lugar de centrar la conversación únicamente en un solo ingrediente aislado.

Cambios en el estilo de vida moderno

El aumento de obesidad no depende únicamente de lo que se consume, sino también de transformaciones importantes en la vida diaria. En las últimas décadas, la rutina cotidiana ha cambiado de manera significativa: muchas actividades que antes implicaban más movimiento ahora se realizan con mayor comodidad y menor esfuerzo físico. Esto incluye desde los medios de transporte hasta los trabajos de oficina y el uso creciente de tecnología en casi todos los ámbitos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que la inactividad física continúa siendo un reto global y que los niveles actuales de movimiento no avanzan lo suficiente hacia las metas internacionales establecidas para 2030 (WHO, 2022).
Esto refleja que el estilo de vida moderno, en muchos contextos, favorece hábitos más sedentarios como parte de la rutina diaria.

Factores como el tiempo prolongado frente a pantallas, el aumento de actividades recreativas en espacios cerrados y los entornos urbanos con menos oportunidades para caminar o realizar actividad física influyen directamente en el balance energético general. Estos elementos pueden impactar los patrones de salud y bienestar de la población, independientemente del consumo de azúcar de caña u otros ingredientes específicos.

Por ello, muchos especialistas coinciden en que es importante observar el panorama completo: no solo lo que se come, sino también cómo se vive. Promover hábitos activos, junto con una alimentación variada y equilibrada, forma parte de un enfoque más amplio y realista para comprender los cambios actuales en la nutrición y el estilo de vida.

Conclusión: más allá de un solo ingrediente

El hecho de que la obesidad aumente mientras el consumo de azúcar de caña disminuye en algunos países refleja que el sistema alimentario actual es más complejo que un solo componente. La combinación de ultraprocesados, estilos de vida sedentarios y cambios en hábitos de consumo explica por qué las tendencias continúan.

Comprender esta realidad permite tener una conversación más informada y equilibrada, enfocada en el patrón general de alimentación y en hábitos sostenibles, más que en señalar un ingrediente aislado.

Bibliografía
Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2024). Sugar: Markets and trade. FAO.
https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/c94d7a84-e4ce-420e-8edb-43f480664183/content

Zhou, Y., Zhang, M., & Chen, X. (2025). The rapid rise of ultra-processed foods brings up human health concerns. Journal of Agriculture and Food Research, 19,100224. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2772566925002241

Organisation for Economic Co-operation and Development & Food and Agriculture Organization of the United Nations. (2025). OECD-FAO Agricultural Outlook 2025–2034: Sugar. OECD.
https://www.oecd.org/en/publications/oecd-fao-agricultural-outlook-2025-2034_601276cd-en/full-report/sugar_a824c3c3.html

 

 

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